Energía Solar para Aficionados

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Es la energía que tenemos más a mano, en nuestra propia casa, y parece que vivimos de espaldas a ella. Es cierto que, en el pasado, no salía muy rentable, pero eso es algo que, cada vez, es menos cierto. En este artículo veremos que, hoy en día, es muy sencillo y rentable.

Lo primero es saber qué es lo que podemos conseguir del sol donde vivimos.

SolarGIS-Solar-map-World-map-enSolarGIS ofrece mapas más detallados, pero veamos una zona intermedia en la que podemos conseguir 5 KWh diarios y 1.800 KWh al año. Asumiendo un coste de 0,11 € el KWh podemos ahorrar 1.800 x 0,11 = 198 €. Casi 200 € al año por metro cuadrado.  Parece que la cosa promete.

Lo primero es ver de qué espacio disponemos en nuestra casa. Los paneles más habituales (y más rentables) son los de 1 x 2 metros que dan una potencia máxima de alrededor de 250 W. Aunque se suministran con distintas tensiones de salida nosotros recomendamos los de 24 Voltios. Los de 12 voltios necesitan mucha corriente para conseguir una potencia aceptable. Los de 48 voltios nominales pueden alcanzar los 80 voltios a plena carga lo cual los hace muy peligrosos en su manipulación. El precio suele ser de 200 € sin instalación.

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Si disponemos de 8 metros cuadrados los paneles nos costarán 800 € y nos producirán, con las condiciones que hemos considerado, un ahorro de 1.600 € al año. Amortizar los paneles en medio año parece bastante interesante, pero todavía nos quedan algunos costes que tenemos que considerar y que nos son despreciables.

El primer punto importante es la instalación de los paneles. Si tenemos una superficie plana y accesible podrá ser instalado por nosotros mismos, pero, en un tejado de difícil acceso, es mejor dejarlo en manos de profesionales. Aunque, en el siguiente párrafo, trataremos la orientación de los paneles, nuestra recomendación es hacer la instalación lo más simple posible. Es mejor poner paneles de más que hacer la instalación muy compleja y cara. Los paneles solares no es la parte más cara de una instalación solar.

Estructura-Paneles-Solares-Cubierta-Plana-Suelo-1-ud-CH915Normalmente la orientación de los paneles suele ser fija. Un mecanismo de orientación automática es la solución ideal, pero es muy caro y complejo. Imaginemos lo que es mover una superficie de 8 metros cuadrados siguiendo al sol. Lo normalmente la orientación es fija hacia el sur. De todas maneras, hay personas que los orientan algo hacia el oeste. La razón es que las personas suelen estar trabajando por la mañana y a mediodía, y el consumo eléctrico suele aumentar por las tardes.

La inclinación recomendada es el número de grados de la latitud donde vivimos. Si vivimos en una zona de latitud 23º esos serían los grados de inclinación de nuestro panel. Has muchísimos foros en Internet con recomendaciones sobre cómo aplicar un factor corrector que, además, suele ser diferente en invierno que en verano. Como hemos recomendado antes, cuanto más simple sea la instalación, mejor.

Bueno, ya tenemos la energía, pero, tenemos que llevarla a nuestra casa. Utilizando los paneles recomendados (250W y 24 V) cada uno producirá una corriente de alrededor de 10 A. Podemos comprarlo en cualquier tienda de electricidad indicando solamente que debe soportar 10 A, no es necesario que sea un cable específico para corriente continua. De todas maneras, si la distancia es larga, es bueno ser generoso con el cable y ponerlo de más capacidad, pero solamente para reducir las pérdidas. Nuestra recomendación es desplegar un cable por panel. En caso de problemas con un panel es más fácil desconectarlo si cada uno tiene su propio cable.

Una vez tenemos la energía en nuestra casa la manera más fácil y eficiente de utilizarla es usar un inversor. Este inversor convierte la corriente continua en corriente alterna con el voltaje adecuado a nuestra instalación. El esquema de instalación es el siguiente:

Esquema instalación energía solarEl inversor trabaja en paralelo con la red eléctrica inyectando corriente alterna que reduce el consumo que viene de la red. Para que el inversor trabaje correctamente hay dos puntos muy importantes que se deben tener en cuenta.

  • El inversor debe ser de onda sinusoidal pura o inversor de conexión a red. Si la calidad de la corriente que inyecta el inversor es mala se puede afectar a otros usuarios. Los Smartmeters detectan inversores de mala calidad y podemos tener una reclamación de la compañía eléctrica distribuidora.
  • Inyección cero. Si el consumo en nuestra casa es inferior a la producción de los paneles solares el exceso puede ir a la red. Si es un medidor clásico nos cobrarán este exceso como si lo hubiéramos consumido. Si es un medidor más moderno o un Smartmeter el equipo informará a la compañía eléctrica y podemos tener una reclamación. Si tenemos la suerte de vivir en un país muy concienciado con las energías alternativas podemos recibir dinero por ese exceso y la inyección cero no es necesaria, pero eso solo ocurre en muy pocos países.

Suponiendo el caso que hemos contemplado con 4 paneles de 250 W buscaremos un inversor de 24 V y 1000 W con estos dos requisitos. Conviene poner uno con más potencia ya que es un elemento caro y no hay mucha diferencia dependiendo de la potencia. Si elegimos uno de 2000 W nos permitiría añadir paneles solares en el futuro. Su precio puede llegar, e incluso superar, los 1000 €. Existen modelos denominados “híbridos” que tienen una conexión adicional para baterías. Conviene elegir un modelo de buena calidad para darle un buen aprovechamiento a nuestra instalación y evitar problemas con nuestra compañía eléctrica.

Entender el funcionamiento del inversor es importante para sacar un buen rendimiento de nuestra instalación. La energía, si no hay baterías, no se almacena en ningún lado. Si no se consume el sensor de inyección cero lo detecta y el inversor eleva su tensión de funcionamiento forzando a los paneles solares a producir menos energía. Por lo tanto, esa posible energía se pierde.

La primera opción es ajustar nuestro consumo a la producción de los paneles. Al comprar el inversor deberemos buscar uno que nos indique en su panel la potencia disponible y la usada. Electrodomésticos como la lavadora o el lavaplatos se pueden utilizar en los momentos en los que hay más potencia disponible.

La segunda opción es utilizar un inversor híbrido y baterías. Con esta solución no tendremos que preocuparnos y el aprovechamiento de los paneles será total. Por el contrario, necesitaremos una inversión mayor ya que las baterías son un elemento caro.

Nuestra recomendación es comprar un inversor híbrido que es un poco más caro que uno normal y dejar las baterías para una segunda fase. Una vez controlado el funcionamiento de nuestra instalación podemos plantearnos si realmente nos merece la pena la inversión en baterías.

Como podemos ver los números salen y la inversión se puede amortizar entre dos años y tres años. A partir de ahí todo es beneficio. Espero que os sea útil y, como siempre, si tenéis alguna duda, indicádnosla como comentario.

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